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230 años de fundación de la ciudad de Guatemala

Barrio La Palmita, zona 5

Denominación y toponimia
 

Calles del Barrio La Palmita.

Ciudad de Guatemala, junio de 2006/ El Licenciado Manuel Estrada Cabrera (1898-1920) asumió el cargo presidencial después de elecciones propiciadas por la muerte trágica de Reyna Barrios en 1898 y, con ello, se inició una segunda fase de la Reforma Liberal iniciada en 1871, aunque menos osada que la anterior.



Estrada Cabrera recibió un Estado dividido entre una crisis económica y un desarrollo efectivo y consistente a nivel institucional en áreas como educación, salud pública, desarrollo de la infraestructura, defensa nacional y policíaca y fomento de la agroexportación. En ese sentido, no hizo más que continuar desarrollando y expandiendo los programas ya vigentes, a la vez que impulsó otros de gran importancia para el país.



Sin embargo, este proceso se rompió a finales de 1917 y principios de 1918, debido a que el territorio nacional fue sacudido por un fuerte terremoto que destruyó casi totalmente la ciudad de Guatemala y otros lugares del interior fueron seriamente afectados, al mismo tiempo surgieron campamentos en áreas baldías, que posteriormente son los que original distintos barrios de la capital. Para el caso, Estrada Cabrera se mostró incapaz de enfrentar la situación y de tomar las medidas de emergencia necesarias, tanto para la atención pública como para la reconstrucción del país.

 

Y como si no bastase, a finales de 1918 y principios del 19 estalla una epidemia de influenza que no es combatida a tiempo, haciendo que la situación se complique y no se obtengan resultados positivos, propiciando que salieran a flote, de una vez por todas, los horrores que escondía la dictadura policíaca instituida por su gobierno, así como la pobreza y la miseria que su estricto aparato de control ejercía sobre la población.

 

Mapa de localización.

Sin lugar a dudas, estos hechos y otros más fueron los que precipitaron su caída del poder, misma que fue apoyada por la coyuntura que se formó en torno de varios sectores tradicionales integrados, por un lado, conformado por la élite capitalina de corte católico-conservadora; y por el otro, por los populares, obreros y artesanales del país que se agruparon alrededor del partido Unionista.



Mientras se llevaban a cabo estos acontecimientos, Estrada Cabrera se refugió en sus propias barracas privadas situadas en la finca “La Palma”, hoy zona 5. En líneas generales, fue una situación que recuerda a la ocurrida durante la Independencia en 1821: varios sectores reunidos alrededor de grupos partidarios que buscaban el bien común. Pero, el presidente aconsejado del poeta Santos Chocano, quien le dijo: “Perezca Usted antes que rendirse: la belleza de este gesto bien vale el sacrificio de su vida claudicante, y si es necesario, de las nuestras. Usted ha vivido como amo: no acepte seguir viviendo como esclavo”. Estas palabras le dieron fuerzas momentáneas, pero no logró resistir, pues durante la llamada “Semana trágica”, del 8 al 15 de abril de 1920, firma su rendición y el Legislativo, por medio del decreto 1022, lo declara “en estado de interdicción por tener sus facultades mentales alteradas”.Inmediatamente fue encarcelado y murió el 24 de septiembre de 1923; sus restos fueron sepultados en un mausoleo que reproduce la forma de un pequeño Templo de Minerva en Quetzaltenango.



La dictadura de los 22 años, como se llamó a su gobierrno, se resume en un periodo extremamente represivo y arbitrario, en el que su persona adquirió las proporciones de una figura mítica, habiendo su personalidad inspirado obras literarias como: "El autócrata", de Carlos Wyld Ospina; "Ecce Pericles!", de Rafael Arévalo Martínez; "El Señor Presidente", de Miguel Angel Asturias, obra que le daría el Premio Nobel de Literatura en 1967.



A Estrada Cabrera le presidieron los gobiernos de Carlos Herrera (1920-21), José María Orellana (1921-26), Lázaro Chacón (1926-30) y Jorge Ubico Castañeda (1930-44), durante los cuales una de las prioridades fue la reconstrucción del país a través de grandes emprendimientos que tuvieron como objetivo principal el desarrollo y progreso de Guatemala. Entre estos se cuentan la creación de la unidad monetaria que se denominó “Quetzal”, 500 km de caminos, creación del Zoológico La Aurora, la obra del Ferrocarril de Los Altos, sistema de saneamiento y asfalto, así como adjudicación de terrenos y lotes en la ciudad capital.



Esta última iniciativa es la que marca el origen del Barrio de “La Palmita”, el cual surge el 4 de junio de 1928 cuando el Presidente Lázaro Chacón ordena que se haga el traspaso oficial y adjudicación en lotes al proletariado de esta capital de las Fincas Nacionales “La Palma o Ballarino”, la que estaba compuesta de cuatro partes con una extensión aproximada de tres caballerías y seis pajas de agua, de las cuales cuatro eran de Acatán y dos de las Minas y que, entre los beneficios que aportaba era que contaba con el relleno del barranco (y la prolongación de la 12 avenida sur hecha en 1932); y “La Palmita”, finca compuesta de 83,548.62 v2, estaba inscrita bajo el número 1867, folio 54, libro 63 de Guatemala y valorada en Q2000.00. Ambas hacían parte de los bienes confiscados a Estrada Cabrera en 1920 y que, por las circunstancias señaladas anteriormente, pasaron a manos del Supremo Gobierno. La repartición se llevó a cabo previo estudio socioeconómico de las familias demandantes de vivienda por la Dirección General de Obras Públicas.



Estas fincas estaban ubicadas dentro del Cantón de La Independencia, y éste a su vez en terrenos de lo que otrora fuera conocido como el Pueblo de Indios de San Pedro las Huertas. La creación de este pueblo remonta su historia a la traslación de la ciudad capital al Valle de la Ermita en 1773, después de acaecidos los terremotos de Santa Marta, cuyas secuelas provocaron la traslación de la ciudad capital a este valle. En aquel entonces, además de las medidas de planificación urbanística, se decidió también trasladar a los llamados “Pueblos de Indios”. Estos, a su vez, se originaron por medio de las encomiendas que disponían que a un conquistador se le otorgaran tierras y juntamente se le encomendaban (encargaban) determinado número de indios, recibiendo a veces todo un pueblo, dentro del cual ejercía su autoridad.



Los españoles encomenderos, por su parte, tenían la obligación de proteger a los indígenas contra las vejaciones e injusticias, cristianizarlos y castellanizarlos, regirles los trabajos agrícolas y domésticos y organizarles su gobierno propio, así como sus instituciones: Cabildos de Indios y Cofradías. A cambio de estos cuidados, el Indígena debía pagar a su Encomendero un tributo anual que consistía en una especie de impuesto en metales, frutos y productos agrícolas o con trabajo personal. La conveniencia de que las ciudades de españoles se rodearan de Pueblos de Indios consistía también en que estos poseían una estructura organizativa bastante consolidada lo que les ofrecía mejores posibilidades para la adquisición de mano de obra barata para la construcción de sus casas, trazado de calles, cuidado del ganado, para el trabajo agrícola y para fines domésticos.



El l traslado de este pueblo se hizo efectivo en 1777, situándolo al suroriente de la capital. Cinco años después, en él, existían 64 familias asentadas, así como se habían trazado calles tiradas a cordel. Sus moradores, desde entonces, se dedicaron al cultivo y abastecimiento con legumbres y frutos a la naciente urbe. En este pueblo, pasadas algunas décadas, se decía que existían bonitas propiedades, casi todas con numerosos árboles frutales y exuberantes hortalizas; asimismo se menciona que proveían de ladrillos y otros materiales de construcción, tales como piedras, arena y mano de obra.



Se puede decir que a partir de esta fecha, es que se comenzó a forjar la historia de este pueblo, que más tarde se transformaría en un cantón y barrio de la Ciudad de Guatemala. Es así como en 1885, por decreto emitido por el General Justo Rufino Barrios crea el "Cantón de La Independencia", con la anexión del municipio de San Pedro Las Huertas y, en estos mismos terrenos, en 1928, se fundó el “Barrio de La Palmita”, hoy zona 5.



En general, estas son las circunstancias históricas sobre las que se fueron conformando nuevos asentamientos urbanos en la Ciudad de Guatemala que se organizaron en campamentos desde los terremotos del 17 y 18, como “Aduana y Gerona”, “El Cerro”, “Llanos del Palomo”, “El Sauce”, “Cervantes”, “Elena”, “La Recolección”, “El Gallito”, “La Palmita” y “Campo Marte”, por ejemplo. Así como fueron surgiendo las primeras colonias como la del Barrio de “La Concordia” y el “Barrio Obrero”, la colonia “25 de junio” en la zona 5.

 

Programa Barrio Querido
Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
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