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Fuentes, calles y monumentos

 

Un día en honor a nuestro hogar


Ciudad de Guatemala, abril 2012/La Tierra es un pequeño cuerpo celeste, de forma geoide, que no emite luz, posee un satélite llamado Luna y hace parte de un grupo de planetas que giran alrededor del Sol en la Vía Láctea. La Tierra tiene una extensión de 510 millones de km2 y su distancia al Sol es de 150,000,000 de km, alberga a más de 1000 millones de habitantes.

 

Los estudios astronómicos, matemáticos y geológicos fijan su edad en unos cinco mil millones de años aproximadamente. Durante todo este tiempo, el globo terráqueo ha sufrido eclosiones, devastaciones, destrucciones, inundaciones, pestes, terremotos, maremotos y ha sido testigo, también de grandiosos momentos de la humanidad.

 

En este contexto, a partir de  los últimos tres siglos se observa un ritmo acelerado del crecimiento demográfico y la extinción de especies de flora y fauna que han dado lugar, desde hacer varias décadas, a la creación de políticas públicas mundiales que tiendan a preservar y mejorar la distribución de los recursos naturales y los recursos alimenticios disponibles. Lo anterior fue lo que motivó al senador estadounidense Gaylord Nelson, el 22 de abril de 1970, a alertar sobre la importancia de conservar nuestro mundo.

 

En esa fecha convocó a una protesta a nivel nacional para llamar la atención de sus colegas del senado hacia el tema del medio ambiente y para que fuera incluido en la agenda del país. Con esta convocatoria consiguió reunir a casi veinte millones de norteamericanos, que se volcaron a las calles, los parques y los auditorios para protestar en contra del deterioro ambiental y exigir su derecho por un ambiente sano y limpio, constituyendo, de este modo, el primer gran acto ambientalista realizado en todo el mundo.

 

La contaminación global acelera cada día más la extinción de los recursos naturales de la tierra.

La protesta sirvió, entre otras cosas, para que un sinnúmero de movimientos ecologistas y conservacionistas, que habían venido luchando desde mediados del siglo XX por cosas diversas como los derrames de aceite, la protección de la vida salvaje, la contaminación de las industrias y la correcta disposición de los residuos, supieran de la existencia de los otros y de los ideales que compartían.

 

Gracias a este primer Día de la Tierra se creó también la Agencia de Protección Ambiental (EPA) y se aprobaron las leyes de Aire Limpio, Agua Limpia y Especies en Peligro. Además, las organizaciones populares, hoy ONG, aumentaron en tamaño y poder.

 

Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
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