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230 años de fundación de la ciudad de Guatemala

Barrio El Gallito, zona 3

Denominación y toponimia
 
 

Diploma otorgado por la comunidad del Barrio El Gallito al Presidente Lázaro Chacón

Ciudad de Guatemala, agosto de 2006/ El proyecto de gobierno del presidente Lázaro Chacón (1926-1930) es considerado como incluyente y pluralista, es decir que durante su gestión se hizo un gran esfuerzo por alfabetizar a la mayoría de la población, en especial a la indígena; fomentar la educación universitaria, y crear y reformar leyes agrarias que favorecieran a los sectores más pobres del país e impulsar la creación de bancos.



De manera muy general, en este contexto se toma la decisión de formar el barrio obrero El Gallito en la parte occidental de la ciudad, que hoy es parte de la zona 3. La creación fue avalada por el acuerdo gubernativo del 25 de agosto de 1927, mediante el cual se dispuso la compra de la finca El Gallito para lotificarla y distribuirla.
Asimismo, se procedió a la inmediata organización de un Comité de Repartición de los lotes de El Gallito, la cual se llevó a cabo en una sesión extraordinaria celebrada en la casa de uno de los vocales, el Dr. García Salas, situada en la 5ª calle poniente No. 5, con el fin de coordinar los trabajos preliminares de ordenamiento y dar principio a las tareas encomendadas.



La adjudicación de las parcelas se hizo por medio de sorteos de 50 lotes. Además, en aquella sesión se aprobó ceder tres terrenos: uno para la capilla evangélica, otro para la iglesia católica y otro para el edificio de la cooperativa. Las escrituras de los lotes de El Gallito costaron Q200.00. También se hizo un cálculo de los árboles que comprendía la finca, para utilizar su madera en la construcción de las viviendas.



A partir de la emisión de este acuerdo gubernativo comenzaron a tomarse todas las medidas necesarias para su urbanización. Así se contempló la introducción de 1,500 pajas de agua de La Verbena, el 13 de julio de 1928.

 

Dos años después, Lázaro Chacón sufrió un repentino ataque de apoplejía que lo obligó a renunciar al poder el 12 de diciembre de 1930. Esta situación provocó una carrera por el poder que culminó con la elección del liberal progresista general Jorge Ubico Castañeda, quien asumió la Presidencia el 14 de febrero de 1931.
 

En uno de los periódicos de mayor circulación en los años 30, apareció esta nota:

Su administración (1931-1944) se caracterizó por el orden y la probidad. Pagó la deuda externa y sacó al país de la crisis económica que había dado inicio en 1929.



En el plano urbanístico capitalino, hubo grandes emprendimientos de construcción de edificios públicos e infraestructura en general, lo que exigió de las autoridades gubernamentales y municipales acciones como la repavimentación, instalación de sistema de drenajes e introducción de agua potable en aquellos lugares donde no lo había, y mejoramiento de los que ya tuvieran.



Asimismo, se reestructuró la red de alumbrado eléctrico, y con ayuda comunitaria se construyeron banquetas al frente de las viviendas. Este plan de de ordenamiento urbano y limpieza hizo que la capital fuera conocida como “la tacita de plata”.



En líneas generales se puede decir que la formación, organización y consolidación del barrio “El Gallito” comprendió seis gestiones presidenciales, desde la de Lázaro Chacón hasta la de Idígoras Fuentes. Durante estos 31 años se emitieron varios acuerdos gubernativos, como el del 5 abril 1941, que ratificaba el parcelamiento y establecía las condiciones para continuar en la posesión de los lotes distribuidos.



Otro acuerdo, fechado el 26 septiembre de 1953, disponía que los casos de adjudicación de los lotes pendientes fuesen resueltos por el Ministerio de Gobernación. Posteriormente, el último acuerdo relacionado con dicho barrio, del 4 septiembre 1959, establecía que la referida cartera adjudicara gratuitamente, conforme a las condiciones indicadas, los respectivos lotes, con lo que se ponía punto final a la repartición de la finca El Gallito.



A partir de entonces, el barrio El Gallito comienza verdaderamente su desarrollo urbano. Se instaló una sucursal de la Dirección General de Correos y Telégrafos, y en mayo de 1973 la Empresa Eléctrica de Guatemala, S.A. hizo mejoras y una ampliación del alumbrado público.



Más tarde, ocurrieron dos hechos que marcaron aún más las características actuales de este barrio: el terremoto del 4 de febrero de 1976, que devastó el país con saldo de graves daños personales y materiales, y el conflicto armado interno. Ambos originaron, entre otras cosas, el proceso de migración interna hacia la capital, lo que dio origen al fenómeno de ocupación colectiva de las laderas de los barrancos y terrenos planos baldíos.



El Gallito resultó directamente afectado, porque se perdió el área verde y surgieron los asentamientos que hoy lo circundan hacia el Este, como El Esfuerzo I y II, Pasaje San Jorge, La Isla, La Cruz, San José Buena Vista y el Relleno Sanitario.


Asimismo, a finales de la década de 1980, la tranquilidad de este barrio comenzó a perturbarse con la aparición de bandas de narcotraficantes, situación que año tras año fue empeorando sin que se hayan encontrado soluciones viables.



Como respuesta al problema, en 2005 las autoridades de la Policía Nacional Civil (PNC) tomaron la decisión de cerrar 12 calles de El Gallito, y sólo dejaron tres ingresos y cuatro salidas. Esta medida buscaba disminuir la delincuencia, desactivar la compra y venta de drogas, y favorecer el control por parte de las fuerzas del orden.



Sin embargo, según los vecinos, este cierre los perjudicó más, pues quedaron aislados, y sus relaciones interpersonales y familiares resultaron menoscabadas por las balaceras que ocurren allí con frecuencia entre bandas delictivas rivales.



A su vez, señalan que la medida benefició a los narcotraficantes, quienes ahora tienen más control sobre quién entra y sale del barrio, con otra secuela negativa: se canceló el servicio de transporte urbano, y ahora sólo circulan bici-taxis para trasladar a los que viven en los sectores más alejados.



El estacionamiento de bici-taxis se ubica en los alrededores de los mercados y entradas principales del barrio (13 y 14 calles). Sus recorridos son relativamente cortos y cobran de Q3 a Q8 por viaje o más, según la distancias. Este medio de locomoción consiste en una bicicleta común con un sillón adaptado al frente para llevar pasajeros, techado con un toldo, y algunos ofrecen música. Pese a estos inconvenientes, la Municipalidad de Guatemala ha trabajado para favorecer a los vecinos del sector con infraestructura peatonal, encaminamientos, drenajes, introducción de agua potable y mejoras del sistema de alumbrado eléctrico.

Programa Barrio Querido
Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco

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