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Por Carlos René García Escobar

La Florida, antiguo potrero El Espinal

Un poco de historia... I Parte
 
Calles de tierra construidas en 1964.

Ciudad de Guatemala, marzo de 2007/ Como consecuencia de la Ley de Reforma Agraria, Decreto 900, promulgada por el gobierno del extinto coronel Jacobo Árbenz Guzmán en su calidad de Presidente Constitucional de la República de Guatemala en el año de 1951, en la que se promulgaba la expropiación de todas las tierras abandonadas y ociosas para ser repartidas en familias campesinas que carecieran de tierras donde vivir y cultivar, la familia Aycinena, propietaria de grandes extensiones de terreno al Norte del Municipio de Mixco, donde había en algunas partes cafetales y milperíos, y cuyo terreno central es la Finca El Naranjo con aldeas como Lo de Fuentes y El Rodeo, inició la lotificación de parte de sus propiedades con el nombre de “La Florida”, en lo que antiguamente era conocido como Potrero El Espinal, midiendo los lotes en 8.50m y 11.90m (los de esquina) de ancho, por 27.90 de fondo. En 1953 se amplió a la “Segunda Florida” a causa de que Julio Vila y compañía Ltda. compró la finca, y al resto de la misma también la fraccionó en lotes de 8.40m y 10.25 de ancho, por 27m de fondo. Fue así como la colonia quedó con una extensión de 816,006 mts2, según el topógrafo Guillermo del Pinal Ayala, limitada al norte por lo que posteriormente fue la colonia Primero de Julio, al sur por la Colonia Belén, y la que posteriormente fue Jardines de San Juan; al occidente por la Colonia Santa Marta, y al Oriente por lo que también posteriormente fueron las colonias Monserrat I y II.



Los primeros habitantes de la Colonia “La Florida” provenían de otras zonas de la ciudad de Guatemala, incluyendo migrantes del interior de la República. Todos ellos recuerdan lo lejos que quedaba de la urbe guatemalteca, pues se salía de la 20 calle de la zona 1 en unos viejos transportes extraurbanos que llevaban por nombre Las Malinches, las cuales hacían trasbordo en la aldea El Rodeo, colindante con el municipio de la ciudad de Guatemala, y en terrenos de la finca El Naranjo, propiedad de los mismos Aycinena, y llegaban hasta la Aldea Sacoj. Muchos hacían esos largos recorridos en bicicleta, y todavía se veía pulular las carretas de bueyes halando distintas formas de carga tales como personas, leña y variedad de enseres de trabajo, patachos de mulas de carga y rebaños de cabras. Los inviernos en esos años iniciales provocaban grandes extensiones de charcos y lodazales, así como los veranos eran pródigos en polvazones. Las mejores casas eran de adobe vertical o de soga y techo de lámina; las de menor condición eran de bahareque.



Obviamente, no había agua potable, por lo que ésta se extraía de pozos cuyos dueños la vendían a los vecinos a escasos centavos de quetzal el bote de cinco litros, y los drenajes eran aguas negras o servidas que salían libremente a las banquetas y de allí se dirigían malolientes hacia el barranco de Las Guacamayas, al norte de la Colonia, el cual, en esos tiempos, todavía estaba alejado de la décima calle, pues la colonia, fraccionada en estilo ajedrezado, iba de la 1ª avenida Poniente a la 9ª avenida Oriente, y de la 0 calle Sur (carretera a San Juan Sacatepéquez) a la décima calle Norte. Esta última, venía desde la aldea El Rodeo a la aldea Lo de Bran, y de allí se bifurcaba en diversos caminos de terracería que se iban hacia distintos lugares de los Departamentos de Guatemala, El Quiché y Las Verapaces, hasta llegar a Cobán. Tampoco había energía eléctrica, por lo que los primeros colonos se alumbraban con candelas, candiles, linternas de baterías y lámparas de gas líquido.



Sin embargo, la organización de los vecinos produjo una serie de avances de urbanización progresivos que permitieron que, en pocos años, hacia 1958, por ejemplo, la Colonia “La Florida” ya hubiera alcanzado los servicios de luz eléctrica, la cual se debía cancelar en la ciudad de Guatemala, no así los impuestos arbitrales, que aún se cancelaban en la cabecera municipal de Mixco.

 

Maqueta que recuerda las antiguas rutas que ingresaban a la colonia La Florida.

En esos años el transporte también progresó. Desaparecieron las antiguas unidades automotoras Malinches para dar paso a la paulatina introducción del servicio urbano de las rutas Eureka No. 19, Empresa Guatemalteca de Autobuses, EGA, No. 7, y Florida, No. 21 (propietarios éstos últimos de aquellas viejas Malinches).



En aquellos años, la vida cotidiana de la colonia transcurría entre el trabajo rutinario, ya fuera en la misma colonia o ya viajando diariamente a la ciudad de Guatemala u otros lugares. Las diversiones colectivas domingueras se disfrutaban en una incipiente sala de cine llamada “Alex”, o bien en el campo de fútbol donde se desarrollaban campeonatos y se lucían los mejores futbolistas que descollaron en la colonia desde esos años, así como también en una numerosa cantidad de expendios de aguardiente sellado que ya funcionaban en el sector.



Así llegamos a la histórica fecha del 18 de julio de 1958, cuando el extinto Coronel e Ingeniero Miguel Ydígoras Fuentes, en ese entonces Presidente Constitucional de la República de Guatemala, a solicitud de los vecinos organizados en el Comité Pro Mejoramiento de la Colonia “La Florida”, decepcionados por la ineptitud e ineficiencia de la Corporación Municipal de Mixco en solucionar sus problemas de desarrollo urbano, decretara la segregación de la Colonia de la Jurisdicción del Municipio de Mixco y su anexión automática al Municipio de Guatemala, dándole el tiempo necesario para la ampliación de sus límites, amparado en el Decreto 1183 del Congreso de La República en sus artículos 1º, 2º y 3º.



A partir de este histórico hecho, los asuntos de gestión del comité Pro Mejoramiento Social de la Colonia “La Florida” empezaron, paulatinamente, a fructificar, y se pueden mencionar los logros siguientes:

1. Sobre la antigua escuela Diego Reynoso se construye en 1964 la actual Escuela Panamericana con mejores materiales y mayor número de aulas.

 

2. En ese año el Alcalde Cantonal Lic. Francisco Alarcón Medina nombra las avenidas de la colonia con los nombres de países amigos interesados en contribuir al desarrollo urbano y social de la colonia. Así es como la 1ª avenida se llamará Avenida Costa Rica, la 2ª Avenida: Alemania, la 3ª: Avenida Honduras, la 4ª: Avenida Washington, la 5ª: Avenida Guatemala, la 6ª: Avenida México, la 7ª: Avenida Brasil, las 8ª: Avenida Quetzal y la 9ª: Avenida Panamá. Posteriormente, en los años 70 se cambia la nomenclatura de las avenidas y empiezan a numerarse desde las avenidas de la Colonia Santa Marta, por lo que las avenidas de la Colonia “La Florida” empezarán a numerarse desde la 5ª Avenida (anteriormente 1ª Avenida o Avenida Costa Rica) hasta la 13ª Avenida (anteriormente 9ª Avenida o Avenida Panamá). De aquí surge la confusión en la numeración de las avenidas en los vidrios delanteros de los buses urbanos, porque continuaron numerándolas con los dos números adjudicados e incluso con los apelativos. Por ejemplo los buses que entran por la actual 13 avenida y que antes lo hacían por la 12 avenida llevan también el No. 8ª y el apelativo “Quetzal”, porque así se llamaba esa avenida. En la otra avenida de entrada los números son 3ª Avenida (antiguo número), 7ª (actual número) y Avenida Honduras (antiguo apelativo). Esto lo hicieron los empresarios transportistas, para asegurar a los habitantes de la colonia por cuál avenida entraban a la colonia. El asunto se complicó para los usuarios desconocedores de estos detalles, porque también agregaron después los números de las avenidas correspondientes a la Colonia Primero de Julio: (números “5ª y “7ª”).

3. El alcalde Francisco Montenegro Sierra habilita tres avenidas y una calle (la 8ª) con capa de asfalto, para facilitar la entrada de automotores.

 

4. Entre 1959 y 1966 se construye el Mercado Cantonal en el antiguo campo de Fútbol, el cual pasa a funcionar en la manzana contigua al barranco Las Guacamayas, en la parte norte de la colonia.

 

5.En 1966 se introduce el agua potable con instalación de cañerías y pilas de llena-cántaros.

 

6. Se construye un puesto de Salud Municipal.

 

7. Se construye e instala la Estación del Cuerpo de Bomberos Municipales.

 

8. Se instala la Red Telefónica.

 

9. Se instala una Delegación de la Policía Nacional, una oficina de Correos y Telégrafos y un servicio de Limpieza Municipal.

 

Un 18 de agosto de 1968 se legalizó por la Gobernación Departamental un renovado comité de vecinos que desde esa fecha empezó a fungir como Comité Pro Urbanización y Drenajes de la Colonia “La Florida”, y a partir de ahí empiezan a obtenerse las necesarias mejoras de urbanización de la colonia, como lo son las siguientes:

 

1. La Construcción del Colector Gigante y la Red de Drenajes y Desagües Domiciliares iniciada por el Alcalde Lic. Ramiro Ponce Monroy y finalizada catorce años después, el 2 de junio de 1982, por el Alcalde Ing. Ángel Lee Duarte, habiendo sido, no obstante, el Alcalde Lic. Manuel Colom Argueta quien mayor impulso le dio a esta magna obra.

 

2. El Alcalde Lic. Manuel Ponciano León inauguró el 16 de noviembre de 1976 el asfalto de la actual 5ª Avenida en lo que corresponde a la Colonia “La Florida”.

 

3. En 1987, siendo Alcalde el Lic. Alvaro Arzú, nombró un nuevo Alcalde Auxiliar de la Colonia “La Florida”, después de varios años de no tenerlo, recayendo esta distinción en el Coronel de Inf. (retirado) Francisco Cifuentes Miranda, antiguo e incansable luchador por el mejoramiento de la Colonia, y a quien le acompañaron en el nuevo Cuerpo de Regidores algunos de los miembros del ahora antiguo Comité de Urbanización y Drenajes, con quienes, nuevamente, la colonia obtuvo remodelaciones como el de un quiosco y cancha de Baloncesto en el parque infantil 10 de Mayo, la eliminación de basureros públicos y la construcción de uno nuevo para servicio del Mercado Cantonal, reforestación de la orilla del barranco de Las Guacamayas, modernización del alumbrado público, la construcción en 1988 de 52 drenajes domiciliares y tragantes, servicio regular de limpieza municipal e iniciación de la pavimentación de toda la colonia.

 

Mientras todo esto ha sucedido, como quien dice, silentemente, la Colonia “La Florida” se ha convertido en un emporio comercial sin precedentes y ha crecido descomunalmente. Ahora ostenta todos los servicios necesarios para una colonia citadina. La mayoría de sus domicilios son de dos y tres niveles, y su vecindario, en su mayoría, ha avanzado en sus comodidades de clase. Se ha convertido, pues, en la populosa zona 19 de la ciudad capital y su vecindario se ha reorganizado en los últimos años por manzanas (80) en dos Delegaciones, Sur y Norte, cada una con su Comité Único de Barrio (CUB) y un Alguacil Municipal por cada Delegación más el Alcalde Auxiliar (designado de entre esos comités por el alcalde de la ciudad). También apareció un pequeño asentamiento llamado “15 de enero” frente a Las Guacamayas. Todos ellos velan por el mantenimiento de estas condiciones urbanas de la colonia, en momentos en que los problemas generales de la sociedad guatemalteca los llevan a visualizar como prioridad de trabajo la seguridad de sus habitantes y de la propiedad privada e institucional.

 

En homenaje a sus colonos más destacados, en lo que se refiere a su capital social, desde sus inicios podría decirse que respecto de la organización social puede hablarse de, quizá, tres etapas: a) la del Poblamiento Inicial 1952-1968 (Comité Pro Mejoramiento Social de la Colonia La Florida; b) la de la Urbanización Avanzada 1968-2001 (Comité Pro Urbanización y Drenajes), y c) Distrito 6 de la Municipalidad de Guatemala, 2001- 2008 (Alcalde Auxiliar con dos Alguaciles Municipales).



En consecuencia, es imprescindible consignar los nombres de los vecinos colonos más destacados en su historia cincuentenaria. (Lea Orgullos de mi Barrio).

 

Programa Barrio Querido
Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
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