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Barrio Querido

Parque Infantil "Cristobal Colón"

Historias y memorias de la Ciudad de Guatemala
 

Municipalidad de Guatemala
Niños en la Biblioteca Infantil "Cristobal Colón".
Ciudad de Guatemala, 8 de mayo de 2008/

Diario de Centro América, 27 de septiembre de 1951. p. 1-7

 

Una verdadera Biblioteca para Niños funciona hoy en el Colón


Grandes esfuerzos hicieron posible esa bella realidad.
Nota y fotos de Federico Zelaya Böcker

 

Un notable remozamiento se ha llevado a cabo en la biblioteca infantil, fundada por la municipalidad capitalina, durante el ejercicio del alcalde anterior. Nació entonces la biblioteca como resultado de la construcción del “Parque Infantil Colón” que sustituyó en el lugar que ocupa al antigua adefesio de mercado que allí existía.

 


En el centro del parque se levantó un edificio que extiende sus alas en forma de “x”, ocupándose una de ellas con pequeñas mesitas y bancos, así como con un pequeño lote de libros para niños, colocándose además en el techo un flamante letrero que dice “Biblioteca Infantil”.

 


Este fue el brote. En realidad no es sino hasta ahora cuando puede hablarse de la existencia de una verdadera biblioteca infantil, que buena falta estaba haciendo en la ciudad.

 


Se debe la creación al esfuerzo conjunto del departamento nacional de alfabetización, de la municipalidad capitalina, y del Ministerio de Educación pública.

 


El mayor gasto inicial para este segundo periodo de la biblioteca infantil se debe al Departamento Nacional de Alfabetización –DNA, que invirtió Q1,800.00 en compra de libros y de algunos anaqueles y mesas. También costeó el DNA los murales que pintó en el fondo de las alas el artista Santiago Velasco.

 


El Ministerio de Educación Pública hizo un pequeño aporte de libros, y la municipalidad, que es la “dueña y autora” podría decirse, de esta biblioteca, ha contribuido con una cantidad perpetua y por lo tanto considerable: se trata de la inclusión en su presupuesto del sueldo de la bibliotecaria.

 


Cuenta actualmente la biblioteca con cerca de cuatrocientos volúmenes, adaptados para niños, y el DNA ha resuelto librar una campaña de propaganda para conseguir donativos particulares de libros. Se estima que las librerías y las casas editoriales podrían hacer algunos aportes.

 


Municipalidad de Guatemala
Uno de los murales de la biblioteca.
El 20 del mes en curso se inauguró la biblioteca, tal como está ahora, es decir, con sus nuevos libros, nuevas mesas, y bonitos murales. Desde entonces, una nutrida corriente de chiquillos entretiene sus ratos y calma su curiosidad lectora en los libros de cuentos que allí se encuentran. Todos son atendidos solícitamente por la bibliotecaria, señorita Beatriz González, estudiante de bibliotecología en la Facultad de Humanidades.

 


La biblioteca permanece abierta desde las 8 a las 12 y de las 14 a las 18 horas. La hora más frecuentada por los pequeños lectores es de las 16 a las 17 horas.

 


Durante la visita que realizamos a la biblioteca pudimos observar que aún no ha penetrado allí el niño pobrecito, en general los lectores son de cierta categoría social, los niños pobres quizás no han sabido, o no han comprendido que esta biblioteca también es para ellos, que para ellos es con mayor razón. Pero se espera que la acogida que da la bibliotecaria a todos los niños, y el ver siempre sus puertas abiertas atraerá a toda clase de niños.

 


Da gusto seguramente, ver leer a los niños, muchas personas hoy grandes tienen empobrecido su mundo espiritual interior por la falta de este complemento necesario de la formación infantil: la lectura.

 


Muchos hasta ya mayores pudieron sentir el deleite inapreciable de leer, y cuantos a los veinte o treinta años están gustando de los cuentos de niños, sintiendo la tristeza de no haberlos podido leer cuando eran propios para ellos, cuando los necesitaban. Ausencia de libros que quizás se debiera a descuido de los padres, a imposibilidad económica de obtenerlos y a la inexistencia de instituciones que velaran por satisfacer esta vital necesidad infantil.

 


La creación de la biblioteca mencionada es una obra meritoria que realizan alfabetización, la municipalidad y el Ministerio de Educación, es digna de mayor impulso, y sobre todo de multiplicarse, en todo el país.

 

Diario de Centro América, lunes 26 de julio de 1952. p. 5 y 2.

 

Parque Infantil, antes tan alegre, está hoy muy triste

 

Los niños ya no encuentran ahí ninguna distracción porque se les han clausurado los juegos y otros se han echado a perder ¿por qué es ese abandono?
Nora de Alfonso Enrique Barrientos

 

El Parque Infantil que a su inauguración fue orgullo de Guatemala y vino a llenar una necesidad perentoria de los chiquillos capitalinos, como es la del juego y la recreación sanos, se encuentra hoy despojado de muchos de sus encantos y sobre todo de aquellos que más atraían a los chicos.

 


Así, en recorrido minucioso que hicimos por los diversos sectores del parque, pudimos indagar cómo cada uno de los juegos, que pro la acción natural del tiempo se han ido deteriorando, no son objeto de la debida y pronta atención de las autoridades, sino más bien se les deja en el abandono, privando a los niños del solaz que ellos les proporcionaban.


Municipalidad de Guatemala
Antigua montaña rusa ubicada en en el parque "Cristobal Colón".
Duele ver cómo toda aquella armazón de “la montaña rusa”, para citar ejemplos, que movía a los chicos al entusiasmo impeliendo su “carro” para juego desbocado por las curvas en recorrido veloz, ahora yace abandonada, sin reparar y en desdeñoso abandono. Lo propio ocurre con aquellos caballitos de madera que mecían a los chicos de dos y tres años y que en gran número fueron instalados en la que podríamos llamar “la edad de oro” del parque, los mismos que ahora brillan por su ausencia. Y apresurando el recorrido, el visitante se encuentra con que las llamadas “barras”, que son utilizadas por los jóvenes de diez y doce años contribuyendo a su delineación muscular, han sido arrancadas, doblados los tubos y rota la armonía que estos juegos presentaban. Con todo, la sorpresa mayor no llega sino cuando se está a las puertas de lo que antes fue el laberinto más atractivo e ilusorio de los niños: “las pasarelas”. Estas según nos explicó, fueron construidas por los arquitectos para facilitar el paso de los chicos a todos los sectores del parque, sin interrumpir a sus compañeros que se suponían inventando vertiginosos círculos en la pista de patín. Pero ahora, ni pasarelas, ni pista para patinar.

 


La razón es muy sencilla: de acuerdo con indagaciones que se realizan entre los empleados que pululan en el parque, una serie de disposiciones arbitrarias que seguramente emanan de la Dirección General de parques y Jardines ordenó la clausura de las llamadas “pasarelas”, y por consiguiente, arrasó con la oportunidad de los chicuelos para recrearse con los patines. De ese modo las entradas de las pasarelas fueron tapiadas, privando a los niños de su paso por aquello que para ellos era todo un laberinto lleno de sorpresas y un escape de la superficie de la tierra hacia un pequeño e ignoto mundo subterráneo en que su imaginación les ayudaba a vivir inenarrables emociones. ¿Y qué adentro de los túneles secuestrados a los chicos? Adentro, cemento, palas, picos y zapapicos, tablas húmedas, depósitos de cal, maderas, materiales de construcción, escobas, telarañas y basura.

 


Por las hendiduras los chiquillos pueden observar, como lo hacen cuando la nostalgia los invade, cómo su maravilloso mundo en que jugaban a perderse y encontrarse por los intrincados callejones de lo que para ellos es un inextricable laberinto, el jefe del parque, señor Manuel Núñez –que seguramente nunca fue maestro ni ha observado cómo una suave desviación del terreno; cómo un pequeño arco, cómo el más insignificante cerrito, es aprovechado por los chiquillos con ayuda de su imaginación, para construir en ellos el epicentro de su actividad lúdica–, ni siquiera supuso que el cierre de las pasarelas iba a ser advertido por los chicos y que con su disposición iba a alejar a decenas de escolares del parque, que fue –creemos– construido para ellos y exclusivamente para ellos.

Municipalidad de Guatemala
Los caballitos de madera que eran parte de la "edad de oro".

 

¿Falta de vigilancia para sorprender a los mayores haciendo cosas inconvenientes en la obscuridad de las palabras?... Con la timidez característica del empleado público, algunos de los trabajadores de oficina que pululan por las “pasarelas”, respondieron así al repertorio, cuando éste indagó la razón de la clausura de estos sectores del parque. Los empleados adujeron que “por la noche parejas de adultos aprovechaban las sombras de las pasarelas para confundirse en inseparables abrazos.”

 


Pero esto, pensamos, tiene remedio: ¡vigilancia y más vigilancia! Un guardia, dos, tres, hasta seis de la tarde, en que pueden cerrarse las puertas de entrada, evitará cualquier espectáculo de este género sin privar a los niños de uno de sus mayores deleites como es el de su paso por aquellos túneles minúsculos y el uso de la pista de patinaje. Sobre todo, cualquier determinación que se tome, cuando salen afectados los intereses de los chicos, debe ser muy bien meditada; creemos que lugares para bodega sería fácil encontrar, sin que sea indispensable estafar a los niños con la clausura de los juegos. Acaso ya no sea culpa del señor Núñez, pero el caso es que la Biblioteca Infantil que venía funcionando en el parque, ha dejado de atraer a los chicos como resultado del poco interés que tiene para ellos el acervo bibliográfico tan mal seleccionado.

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