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Barrio Querido
 
 
La Ermita del Carmen o el Cerrito del Carmen
 
Su historia: Primera Parte
 
Municipalidad de Guatemala
Vista del Cerrito en 1949.
 

Ciudad de Guatemala, enero de 2009/Cuenta la leyenda que en el siglo XVII arribó al Reino de Guatemala el peregrino español Juan Corz, quien traía la encomienda muy especial de instalar en su nuevo hogar a la Virgen de Nuestra Señora del Carmen. Esta tarea le fue encargada cuando al pasar por la ciudad de Ávila, España, había visitado el Convento de la Orden de las Carmelitas, fundada por Santa Teresa de Ávila, quien acababa de fallecer. Las religiosas se enteraron de la pretensión de Corz de viajar al Nuevo Mundo para vivir como ermitaño y le pidieron, entonces, que trajera consigo la imagen de la Virgen de Nuestra Señora del Carmen, que había sido mandada a esculpir por su fundadora. Petición ante la cual no se pudo negar y, cuando les preguntó dónde debía instalar a la Virgen, éstas le indicaron: “Ella misma determinará el sitio donde desea ser venerada. Además, agregaron que Santa Teresa les había expresado que donde fuera venerada esa imagen surgiría una gran ciudad”.

 

A partir de aquí comienza la historia, no solo de la edificación de una ciudad capital, sino de unas prácticas religiosas que se aúnan a nuestra tradición e identidad culturales.

 
El primer templo se terminó de construir en 1620, siendo la construcción más antigua que se conserva en la Nueva Guatemala, elevándose a la categoría de parroquia en 1647.

 

Un siglo después, en 1720 se cambió el techo a la forma de medio cañón o bóveda, se colocaron cuatro niños con sus imágenes en la fachada; al lado de cada una se mandó construir dos torres que le dieron un aspecto de fortaleza medieval. “Además, como parte integrante del conjunto característico de la época colonial, en las cuatro esquinas de la plazuela frente al templo, hizo construir cuatro capillas abiertas o posas de calicanto. Mismas que servían como aulas de catequesis a los niños o para otro tipo de reuniones.” Sin embargo, cabe resaltar que estas capillas desaparecieron durante los terremotos de 1917-18. También, en el centro de la plaza y frente a la iglesia se edificó un torreón redondo, sobre el cual se colocó una gran cruz de madera y en su interior una pequeña celda que sirvió de morada al mayordomo Morales hasta su muerte en 1783. (Frison, Bruno, 2000: 41).

 

Municipalidad de Guatemala
Hasta la fecha la iglesia del Cerrito mantiene su forma original.

Arquitectónicamente, se puede decir que el conjunto de la iglesia del Cerrito del Carmen no posee un estilo en particular. Posee unos elementos barrocos, típicos de las construcciones de esa época, pero mantiene su identidad con unas líneas esenciales que la distinguen de otros edificios, la sobriedad es dominante característica. Mide 25 m de largo y 9 m de ancho, y tiene una sola puerta de entrada por el lado oriental.

 

Destaca de sobremanera el Almenado o simplemente Almena, un friso que afecta la forma de una sierra, pero de corte rectangular. La presencia de estos frisos en la arquitectura de las fortalezas y castillos feudales de la edad media, obedece a una necesidad de carácter defensivo, porque los utilizaban como parapetos y los combatientes, desde el vano que hay entre cada rectángulo, disparaban sus armas.
En Europa como en América, el origen de las almena tiene sus raíces en periodos de la historia en que el hombre, cegado por un mito y pretendiendo ignorar las potencias de su espíritu, deja que las malas pasiones sean la válvula por donde se escapa el yo primitivo que llevamos dentro para arrollar, con impulsividad de fiera a sus semejantes, en un olvido insensato del sentir humano que informa la cristiandad: que Dios a todos nos hizo hermanos.

 

 

Programa Barrio Querido
Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco

 

 
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