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Barrio Querido
 

Centros educativos
Colegio Santa Teresita

Colonia "Mariscal", zona 11
 

Ciudad de Guatemala, julio 2009/Un factor de desarrollo económico, social y cultural, lo constituye la educación. El valor que se le da a la misma, contribuye al mejoramiento y progreso del país. En este caso, dentro del perímetro de la Colonia Mariscal, zona 11, los centros educativos privados y públicos que se localizan son los siguientes, cabiendo destacar, por su antigüedad, el de Santa Teresita y las Escuelas Oficiales Urbanas “José Batres Montúfar” y “José Felipe Flores”:

 

Centros educativos:
Academia Musical “Beat” Diagonal 17 19-51, zona 11
Colegio Bilingüe “El Prado” 28 calle 7-58, zona 11
Colegio Mixto “América”

18 calle 6-98, zona 11

Colegio “Jacques Cousteau”   18 calle 7-46, zona 11
Colegio “Las Estrellitas”  
Colegio “Merlo” 18 calle 9-68, zona 11
Colegio “San Patricio” 10ª avenida 14-53, zona 11
Colegio Chiquitines 8 Ave. 22-46 Zona 11
Colegio infantil “Los Arbolitos” Calle Mariscal 12-69, zona 11
Jardín Infantil “Plaza Sésamo” 9ª avenida 15-50, zona 11
Kindergarten “Decroly” 22 calle o Calle Mercedes Benz, zona 11
Kindergarten “Génesis” – Centro Educativo La Familia 21 calle 5-55, zona 11
Kindergarten “Las Abejitas”, Centro de Atención Psicopedagógica Infantil Avenida Mariscal 13-23, zona 11
Liceo Bilingüe “Las Naciones” 17 calle 6-10, zona 11
“Mi Colegito” 14 calle 6-65 zona 11
Nueva Acrópolis Diagonal 20 11-17 zona 11
Pre-School and Daycare “Nanny´s” Diagonal 17 21-87, zona 11
Pre-School “Little Giants” Avenida Mariscal 17-56 Zona 11
School “Kingdom Peak” Diagonal 20 9-59 Zona 11
 

Colegio Santa Teresita
Por Noemí Moscoso Palma, Oblata del Corazón de Jesús

 

Municipalidad de Guatemala
Imagen colocada en el centro del Colegio Santa Teresita.

El Colegio Santa Teresita inició sus labores el 2 de enero de 1930  en la 7ª avenida y 12 calle, zona 1, bajo la protección de Santa Teresita. La Señorita Rosa Molina Midence y un grupo de colaboradoras, entre ellas, Rosa Vassaux, Amalia de Cocenza, Leonor Molina, Albertina v. de Molina, Carmen Llardén, María Palomo, María Teresa Rodríguez, Graciela Goubaud y Adela Lemus, deseosas de formar a la juventud guatemalteca con bases profundamente cristianas, dieron inicio a esta obra educativa con miras de entregarlo más tarde a una congregación religiosa.

 

Después de establecer contacto con algunas congregaciones religiosas para asumir el colegio pero sin resultados positivos, se dan los primeros contactos con la oblatas del Corazón de Jesús. En  diciembre de 1941, la madre Marie Paul Raymaerkers, religiosa oblata, de origen belga, junto con otras oblatas, realizan un viaje a Guatemala; el padre Pedro Eguibar, sacerdote jesuita, les pide encarecidamente visitar a doña Albertina Llardén V. de Molina, directora en ese entonces del Colegio Santa Teresita ya que ella deseaba cederlo a una congregación religiosa.

 

Una vez en Guatemala, visitan primero al padre Isidro Iriarte, S.J. quien les explica detalladamente las dificultades que supone el ingreso de una nueva congregación religiosa. Sin embargo, les aconseja visitar el Colegio Santa Teresita. Las hermanas visitan el colegio, son acogidas con entusiasmo y les muestran el local, pero todo queda en este punto hasta la semana santa del año siguiente

 

La madre Marie Paul inicia el relato de la fundación con estas palabras: “En varias ocasiones y, durante muchos años anteriores, personas enteradas de la situación religiosa de Guatemala y de la extrema penuria de la enseñanza católica, habían insistido cerca de nosotras para que fundáramos un colegio en esta capital”. Ella percibe la urgente necesidad de emprender una obra educativa en un país del cual se había expulsado a la mayor parte de religiosas y sacerdotes. Las únicas religiosas presentes eran las hijas de la caridad de San Vicente de Paul y las de la sagrada familia (colegio Belga), quienes se vieron obligadas a no portar su hábito religioso porque estaba prohibido por las leyes guatemaltecas.

 

En 1942, de nuevo el padre Eguibar pide a madre Marie Paul ir a Guatemala por el asunto del colegio. Doña Albertina está más interesada en cederlo a las oblatas; se entrevistan con al arzobispo, Monseñor Mariano Rossel Arellano, con el nuncio Monseñor José Beltrami, con el padre Iriarte, pero como la situación política-religiosa no ha cambiado, no se ve ninguna posibilidad.

 

Al caer el general Ubico, a finales de junio de 1944, se reanudan los trámites para hacer el traspaso lo más pronto posible. El 3 de octubre del mismo año la madre Marie Paul, solicita en el palacio arzobispal, establecer una casa de la congregación en la arquidiócesis. La autorización es concedida por escrito al día siguiente, al igual que la autorización y educación pública para la venta del colegio y para que los cargos de dirección y subdirección sean asumidos por  las “señoritas”  Marie Paul Raymaekers y Renée  Cassel respectivamente.

 

Una vez terminado el año escolar, las oblatas asumen la dirección del colegio el 1 de marzo de 1945 se inicia el nuevo ciclo escolar el 15  del mismo mes y año con una inscripción de 235 alumnas de las cuales 24 eran internas. El colegio contaba con primaria, secundaria, secretariado, perito contador y magisterio.

 

Se da prioridad a la atención espiritual de las alumnas, siendo los padres jesuitas de apoyo incondicional en esta tarea.  El primer retiro es dado por el padre Bariain, S.J. entonces rector del seminario del 4 al 8 de marzo, en las instalaciones del colegio en el cual participan 89 personas, la mayoría pertenecientes a la asociación de maestras católicas de Guatemala.

 

En un informe enviado por las superioras a la superiora general de la congregación, describen cómo el colegio se instala en dos casas que se comunican por la parte de atrás, teniendo acceso por las 7ª y 8ª avenidas, entre la 3ª y 4ª calles de la zona 1; así también informan que la disciplina es excelente, las niñas era dóciles y  educadas a pesar de la persecución religiosa y la falta de sacerdotes (cien para tres millones de habitantes). La sociedad conserva las tradiciones españolas e inculca las prácticas religiosas a los niños; informaron que las oblatas fueron bien recibidas por las autoridades eclesiástica y la sociedad católica y encuentran gran oposición por parte del gobierno en los primeros meses hacen todo lo posible por impedirles tomar posesión del colegio. En el segundo año de labores varios miembros de del gobierno inscribieron a sus hijas en el colegio y desaparecen los obstáculos.

 

Realizaron los trámites para obtener la personería jurídica y la “Asociación Santa Teresita del Niño Jesús” fue aprobada por acuerdo gubernativo del 6 de septiembre de 1948 y sus estatutos fueron publicados en el Diario de Centro América del 18 de octubre del mismo año.

 

Deseando renovar un poco el colegio, buscaron un nuevo local y a partir de noviembre de 1965, fue trasladado  a la avenida La Reforma 7-45, zona 10. Aquí se instaló la secundaria para la primaria y servicios de internado, se alquilaron otras tres casas en la misma zona, en la 1ª avenida entre la 6ª Y 8ª calle.

 

Las dificultades económicas y de personal han llevado a discernir, aclarar y actualizar las metas propuestas que tenían al principio. Al trasladarse a la zona 11, se bajaron las colegiaturas y prestaron servicios a la clase popular. Asimismo mantuvieron la calidad educativa, tomaron la decisión  de prestar  servicios a una clase con mayor popularidad y en estos últimos años contrataron a una persona que no era religiosa oblata para asumir la dirección del colegio. 

 

El colegio Santa Teresita, se caracteriza por ser un colegio con calidad académica temiendo como base el evangelio, los lineamientos de la Iglesia católica y la espiritualidad del instituto de las oblatas del Corazón de Jesús, que es  una espiritualidad heredada por la fundadora Luisa Teresa de Montaignac, la cual estaba centrada en el amor de Dios, en la unidad y en la oblación es decir en entregar nuestro ser en la construcción de un mundo más justo y  humano. El proyecto educativo del colegio estaba en ese momento en proceso de actualización según los nuevos paradigmas, pero con el mismo objetivo: formar mujeres con excelente preparación académica, madurez humana y espiritual, comprometidas en la construcción del reino de Dios en la historia desde los valores evangélicos e inspirados en la espiritualidad de las oblatas del Corazón de Jesús

 

En 1942, de nuevo el padre Eguibar pide a madre Marie Paul ir a Guatemala, por el asunto del colegio, la señora Albertina estaba más interesada en cederlo a las oblatas; se entrevistan con al arzobispo, monseñor Mariano Rossel Arellano, con el nuncio monseñor José Beltrami, con el padre Iriarte, pero como la situación política-religiosa no ha cambiado, no hay posibilidad.

 

Programa Barrio Querido
Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
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