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Barrio Querido
 
Guarda Viejo, zona 8
Introduciéndonos a la historia
 
Fotografía tomada por Valdeavellano del jardín del Guarda Viejo situado a un costado de la Estación del Ferrocarril a principios del siglo XX.
 

Ciudad de Guatemala, octubre 2009/Roberto Aycinena E., en el artículo titulado “Algunas consideraciones sobre el valle de La Ermita y la fundación de la ciudad de Guatemala de la Asunción y su desarrollo” describe el Cantón La Paz así:

 

La colina alargada que a manera de saliente espinazo corta diagonalmente parte de la meseta central del Valle con una dirección Sur Oeste NorEste a partir del hoy Boulevard Liberación y Trébol hasta la 18 calle, esta colina que en la actualidad constituye la zona 8, que en épocas anteriores fue conocida con diferentes nombres, desde Potrero de Bolaños, Cantón La Paz, Barrio del Guarda Viejo y otros, formaba parte de esta colina originalmente, la de Pamplona que fue seccionada por el Boulevard Liberación, pero que aún puede verse en gran parte, así como otras estribaciones que se adentraban en La Reformita que poco a poco han sido aplanadas para construir, fabricando adobe con el material, todo ello en el extremo sur.

 

La emergencia y desarrollo del Guarda Viejo comienza con la política de expansión territorial hacia el sur emprendida por el gobierno de Justo Rufino Barrios  (1871-1885), por esa razón, durante su periodo se adquirieron varias tierras para su reparto y lotificación y, poder así, cumplir con esto. Entre los varios terrenos adquiridos se encuentra el “Potrero de Bolaños” propiedad del Sr. Lic. José Ávila, el 9 de junio de 1875, que fue comprado, con autorización del señor Presidente, por el representante del gobierno don José María Samayoa, Ministro de Fomento y Guerra por la cantidad de 25,000 pesos para asentar allí el Cantón La Paz, actualmente zona 8. La medición y repartición de las manzanas y lotes las llevó a cabo el agrimensor municipal don Abel Cervantes. Después, en 1883 se compró una parte de la Finca Las Charcas, propiedad de don Tadeo Piñol y Batres para fundar el Barrio La Reformita y, años después, el Barrio de Pamplona en la zona 12.

 

La creación de este cantón, entre otras cosas obedeció a que en 1869 se había construido el muelle del Puerto de San José en las costas del Pacifico, hecho que dio como resultado la apertura de tráfico comercial vía terrestre desde este punto hasta la ciudad capital. Consecuentemente, debido a la puesta en marcha de una serie de decisiones sociopolíticas y económicas por parte del gobierno de Justo Rufino Barrios en miras de la modernización del Estado, se emprendió la construcción de las vías férreas del país.

 

La ejecución del   primer tramo Puerto de San José-Escuintla la llevó a cabo la compañía Nanne-Herrera, cuyo contrato se celebró el 7 de abril de 1877 e inaugurándose el 19 de julio de 1880 (fecha en que, además, se celebraba el cumpleaños del mandatario). Una semana antes, de este hecho histórico, se celebró, también, el contrato con la compañía Nanne-Schlessinger para la construcción del segundo tramo férreo entre Escuintla y la ciudad capital, inaugurándose éste, también, el 19 de julio, pero de 1884.

 

Por otro lado, la construcción de esta importante vía férrea originó en 1886 la construcción de una espuela a la altura de la Estación Pamplona de dos millas ocho décimos de milla de longitud, en el punto del “Chalet Delfina” que era una de sus estaciones y que se desviaba hacia el poniente terminando en lo que hoy se conoce como El Trébol. Allí se constituyó, entonces, el “Ramal del Guarda Viejo”, el cual, entre otras cosas, permitía el cambio de dirección de los trenes así como el tránsito de una línea de pasajeros desde el Centro Histórico hacia el sur de la ciudad que ya, para 1894, contaba con el Paseo de La Reforma, muy concurrido por los vecinos.

 

En la Guía de Guatemala de 1894, se destaca que en los alrededores de este cantón existían:

 

Los Jardines del Guarda Viejo, situados en el Cantón La Paz. Uno de ellos, situado frente al Juzgado Municipal, es de propiedad nacional, y aunque pequeño, es muy bonito. El toro está situado en terrenos del Ferrocarril Central, al lado de la Estación de esta línea. Hay aquí un hermoso parque, con preciosos jardines, grutas, estatuas, invernaderos en donde crecen diversas plantas exóticas; un pequeño jardín zoológico, en donde se exhiben algunos animales del país. Existen buenos restaurantes y cantinas, ricamente surtidos; salones de billares, de tiro al blanco (pistola y rifle), de boliche, de baile, etc. por las mañanas y tardes hay grande afluencia de paseantes, la mayoría en coches, por ser grande la distancia a que se encuentra. El Ferrocarril Central tiene un ramal que va al Guarda Viejo: sus trenes corren cinco o seis veces al día”. (p. 120)

 

Asimismo, para ampliar la información sobre el desenvolvimiento de este espacio, según datos históricos, en la ciudad capital, a finales del siglo XVIII, habían cinco entradas oficiales que se conocían con el nombre de “Los Guardas”, y consistían en una garita donde se cobraba un impuesto a los comerciales que traían su mercancía en mulas o carretas. A la entrada había una gran puerta custodiada por soldados que las abrían a las seis de la mañana y la cerraban a las seis de la tarde. Estos eran: Guarda del Golfo Dulce, por la Parroquia, zona 6, Guarda de la Barranquilla, por donde esta el Gimnasio Teodoro Palacios Flores, zona 5; hacia el occidente se encontraba el Guarda del Incienso, al final de la 8ª calle de la zona 1, cerca del actual puente del Incienso; hacia el sur, el Guarda Nuevo de Mixco; y al oriente el Guarda de Pinula que estaba ubicado cerca de la Villa de Guadalupe, zona 10.

 

De esa cuenta, como este ramal ferroviario se encontraba cerca del Guarda de Mixco, tomó el nombre de “Guarda Viejo” y con el cual es conocido hasta nuestros días. Paralelo a este desarrollo ferroviario, se abrió un eje vial muy importante que, en la parte que corresponde al Guarda Viejo, llamado Avenida Simón Bolívar. A ambos lados de esta avenida se formó un núcleo de transacciones comerciales que dio lugar a lo que, en términos económicos, corresponde a servicios terciarios como herrerías, carnicerías, abarroterías, mercado, mueblerías, albergues, cantinas, etcétera, y que durante mucho tiempo lo consolidó como uno de los puntos más lucrativos de la ciudad.

 

Sin embargo, este paisaje cambió bastante con la implementación del eje norte-sur del sistema de transporte urbano público municipal Transmetro, que convirtió dos carriles tanto de la Avenida Bolívar como de la Calzada Raúl Aguilar Batres en vías exclusivas. Específicamente, sobre la avenida Bolívar se construyeron dos estaciones: 1) Estación Santa Cecilia, en el lugar que antiguamente ocupaba parte del mercado del Guarda Viejo, sobre la 37 calle; y 2) Estación Avenida Bolívar en el límite del Barrio Guarda Viejo y Barrio Santa Cecilia, sobre la 35 calle.

 

No obstante, entre las desventajas de esto fue la recesión comercial que se experimentó el área, ya que muchos negocios, tuvieron que cerrar o cambiarse de lugar. Disminuyó la afluencia de personas a los puntos de venta de diversos comercios, principalmente de mueblerías, las cuales se movilizaron más hacia el sur, concentrándose ahora entre la 33 y 41 calles de la zona 8 tanto sobre la Avenida Bolívar como sobre las calles y avenidas aledañas a las ya mencionadas. En este sentido, otro factor que contribuyó a esta movilización es también la ubicación del punto de transferencia de pasajeros de buses extraurbanos sobre la 41 calle.

 

En este barrio además de comercios menores se encuentran situadas allí, varias fábricas e industrias de grande porte como: Fabrigas, Taller Nacional del Grabado, Fábrica de Hilados y Tejidos Nortropic, entre otras.

 

Dra. en letras Frieda Liliana Morales Barco
 
 
 
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