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Barrio Querido
 

La alameda de la Calle del Guarda

Diario de Centro América, martes 16 de junio de 1914. p. 1

 

Ciudad de Guatemala, octubre 2009/Desde tiempos del general Justo Rufino Barrios fueron sembrados árboles de amatle en la Calle del Guarda Viejo. Esos árboles si se toma en cuenta la época en que fueron plantados debieran estar suficientemente desarrollados para que con sus ramas dieran sombra a los caminantes en la estación calurosa; desgraciadamente algunos vecinos parece como si hubieran jurado guerra a los amatles, desmochándolos con frecuencia con el objeto de procurarse pasto para bueyes y caballos; otras personas, menos escrupulosas, para dar vista a sus casas los mandaron cortar de raíz y cada uno ha hecho lo que más le ha parecido, a ciencia y paciencia de los muchos comandantes locales o comisionados que ese cantón ha tenido.

 

El corte de los amatles continúa, según tuvimos ocasión de ver el domingo en la tarde, con el pretexto de sembrar otra clase de árboles; así ciertas personas logran hacerse de leña. Con tal proceder la alameda desaparecerá en día no lejano. En la misma vía se proyecta cambiar los árboles de amatle por los conocidos con el nombre de “trueno”, lo que ha comenzado a hacerse sin ningún éxito porque tan pronto son colocados los arbolitos, gentes mal intencionadas los mutilan o destruyen; las carretas que continuamente transitan por la calle pasan sobre ellos, viéndose los vecinos obligados a sembrar cinco, seis y siete veces un árbol para que desaparezcan enseguida.

 

Lo principal es cuidar de que no sean arrancados los amatles del tiempo del genero Barrios y si las autoridades de aquel precioso cantón desean cumplir con su deber, si quieren demostrar buena voluntad, encaminen sus esfuerzos al arreglo de la vía que hoy se halla en el más deplorable estado y déjense de siembras de árboles si han de ser arrancados o destruidos con perjuicio de los vecinos.

 

Para el mantenimiento de la alameda en la calle que conduce de la de La Libertad al Cementerio General, fue preciso la compostura del camino y un trabajo constante, casi diario, con los arbolitos, hecho por don José Ruiz Angulo. Tres años consecutivos de trabajo, de verdadero empeño, ha necesitado esa alameda para que llegue al estado en que hoy se encuentra. A la Jefatura Política, a la Municipalidad y al señor Ruiz Angulo se debe el arreglo de esa hermosa calle y a este último la conservación de los árboles sembrados a los lados. ¿Por qué no seguir el ejemplo con la Calle del Guarda Viejo?.

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