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Barrio Querido
 

Por el ornato y la salud:
La abandonada zona 8 y otros problemas locales

Diario de Centro América, 195...; Por Manuel Ponciano Lechuga

 
Municipalidad de Guatemala
Las c alles del guarda en la actualidad

Ciudad de Guatemala, octubre 2009/Aplausos merece la municipalidad (no comuna) por la realización de obras como las calzadas de Aguilar Batres y de San Juan, así como por las de la calle 13 y avenida 16, próximas a terminarse, que conectarán la Roosevelt con la de Amatitlán. Eran esas, obras que urgían  y que, inexplicablemente, otras corporaciones edilicias habían desatendido. La calzada San Juan debería prolongarse hasta la Brigada y La Florida, tal como está, parece una vía trunca. Es sabido que la ciudad capital llega ya hasta el populoso barrio floridiano.

 

Si el tramo que falta es jurisdicción de la Dirección de Caminos, ¿por qué no coopera esa dependencia del gobierno con la municipalidad para terminar el proyecto? Ha sido eterna lacra de nuestro país eso de que las distintas dependencias del estado se mantienen distanciadas como si fuesen adversarias. Se niegan a cooperar unas con otras. Todo eso obedece a falta de coordinación. No cabe duda, Guatemala es todavía un país desorganizado. Ya debería irse acabando con tantos resabios de antaño que dificultan la administración pública y nos hace caer en el plano de nación primitiva.

 

Un ejemplo típico de esa falta de coordinación y correlación entre elementos administrativos es el de las sucesiones políticas. Allí está visible el caso de la señalización de carreteras que el ministerio de comunicaciones del régimen pasado había iniciado con tanta formalidad. No sabemos qué razones tendrá el ministerio actual para suspender tan útil e importante proyecto, pero creemos que convendría reanudarlo. La señalización de carreteras es una cuestión elemental en todo país moderno. Las carreteras numeradas guían a los viajeros, facilitándoles la tarea de encontrar su derrotero.

 

Los caminos con las distancias marcadas son utilísimos para que los automovilistas puedan saber su posición. Si las rutas tienen las marcas respectivas sobre el pavimento y hay suficientes rótulos de precaución para el viajero, la posibilidad de accidentes disminuye ostensiblemente. Nosotros hemos sugerido, ya no recordamos cuantas veces, que en el interior de las ciudades del país se coloquen en las esquinas los números de las carreteras que las cruzan, para que los automovilistas extranjeros que pasan por nuestras urbes no encuentren un caos al querer salir de ellas. Nunca se nos ha oído. En ese sentido, el Instituto Nacional de Turismo no ha encontrado ninguna cooperación de parte de otras dependencias.

 

Municipalidad de Guatemala
Vista del sur de la Ciudad, fondo Avenida Bolivar. (Amplie aquí)

Hace pocos días tuvimos que pasar por varias calles de la zona 8 y vimos que allí el desastre total. Nos referimos al aspecto higiénico, en primer lugar. Una polvareda verdaderamente insoportable se mantiene en el aire, intoxicando a los miles de habitantes de la populosa zona. No hay asfalto en casi ninguna calle, desde la número 24 hasta la 41. Calcule el lector el estado de estas vías. Los vehículos que, por necesidad, tienen que transitar por allí corren riesgo diario de desarmarse, ya que los baches abundan. Nos sorprende que la Dirección de Sanidad no tome cartas en el asunto, sabiéndose bien, por elemental principio de higiene, que el polvo es uno de los más activos vehículos para propiciar enfermedades.

 

En segundo lugar, nos preguntamos que impide que la municipalidad asfalte esas calles de la zona 8, para que el martirio de los vecinos termine. Esa situación lamentable se mantiene desde hace muchos años. Hace mucho tiempo que nosotros estamos denunciado el caso y pidiendo a cada corporación municipal que se apiade de la mencionada zona. Sin embargo, hasta aquí solo promesas ha habido. Desde tiempos del alcalde ingeniero Obiols, se asfaltó la 7ª avenida, a petición nuestra, pero desde entonces no se ha vuelto a hacer nada por el enorme sector citadino, salvo pasar máquinas por las calles de tierra para emparejarlas y dejar el polvo suelto.

 

La Zona Ocho parece tener el mismo destino implacable que el distrito de Mariscal: el ominoso olvido. A nuestro juicio, el asfalto de la zona 8 es más urgente que la ampliación de la salida hacia Antigua. Cuando menos, se debería poner una capa de asfalto sobre las horribles y destartaladas calles de tierra que hay entre la Avenida de Bolívar y la 7ª avenida, para aliviar del tormento del polvo a los habitantes de esa sección, ya que es la más transitada.

 

La urbanización formal podría venir después. Hay que evitar el maléfico polvo siquiera, mientras se realiza la urbanización completa. Desde hace mucho tiempo, también, se viene pidiendo que arreglen dos calles para comunicación entre la Bolívar y la zona 9. Ir de un lado a otro es un verdadero suplicio. Solo se logró que asfaltaran la mitad de una. La otra mitad quedó sin hacer, como ejemplo típico de la inercia guatemalteca.

 

Lecturas recomendadas

Gaitán, Héctor La calle donde tú vives, tomo 6. Guatemala: Artemis y Edinter.

Barnoya García, José. Las calles y los días. Guatemala: Colección Ayer y Hoy, Artemis y Edinter.

Álvarez Rosales, Celso. Ayer, hoy y siempre... Guatemala: Buenas Impresiones, 2005.

 

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