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Fuentes, Calles y Monumentos
 
 

Plaza Reyna Barrios y su conjunto escultural

Introduciéndonos a la historia
 
Plaza Barrios, 1897.
 

Ciudad de Guatemala, enero 2010/La Plaza Reyna Barrios fue delineada, construida y estrenada en 1897 entre lo que hoy en día se conoce como la cuarta y sexta calles y Avenida de La Reforma zona 10. En aquel primer momento fueron colocados el conjunto de estatuas en bronce compuesto por obras de reputados autores franceses, como consta en el libro “Guatemala en 1897”, y que comprendía lo siguiente: dos arrogantísimos toros, procedentes como las otras obras, de la primera casa de París, el Val d´Osne; un ciervo con la firma de Rouillard; una pantera con la de Herzler, un león luchando con un lagarto, con la de Delabrierre, y un grupo de jabalíes luchando; esculturas que por su mérito artístico, decían,  pueden figurar en cualquier paseo de primer orden y que todavía, más de cien años después, pueden ser admirados en el mismo sitio. Con relación a este conjunto, cabe aclarar que muchos historiadores toman como fecha de colocación el año de 1908.

 

Al frente de este conjunto se erigió el edificio principal de la “Exposición de 1897”, mismo que había sido el stand de Guatemala en la Feria Internacional de París en 1889. Fue colocado en el lugar que ocupara el Asilo de Convalecientes Joaquina Estrada Cabrera, construido por el arquitecto Domingo Goicolea en 1909, edificio destruido durante los terremotos de 1917-18. Luego de estos sucesos de la naturaleza, se planeó en el mismo sitio, la construcción de la Escuela de Artes y Oficios a cargo del Ingeniero y Arquitecto Rafael Pérez de León. 

 

Retomando la historia de formación de la Plaza Reyna Barrios, más tarde se agregaron cuatro hermosas fuentes pequeñas y en 1908, durante el gobierno del presidente Manuel Estrada Cabrera es colocada la Fuente dedicada al Dios Neptuno.

 

Municipalidad de Guatemala
Edificio de la Exposición, 1897.

Otra de las intervenciones relevantes en el lugar fue la colocación de la estatua ecuestre del presidente José María Reyna Barrios en 1921, como parte de los festejos organizados para la celebración del Primer Centenario de la Independencia Patria (1821-1921). Esta estatua ecuestre, fue pedida a Italia, y quedó guardada durante algún tiempo. Se hará cargo de la colocación el arquitecto don Antonio Doninelli.

 

Con relación a esto, corre en vox populi que esa estatua representaría a Francisco Morazán y sería colocada en el parque Jocotenango a finales del siglo XIX, sin embargo, como esta moción suscitó mucho alboroto entre los ciudadanos guatemaltecos, la propuesta quedó sin efecto y solamente llegó a colocarse el pedestal de mármol. Pasados los años, este pedestal fue colocado en el altar mayor de la iglesia de Guadalupe, zona 1 y la estatua ecuestre fue colocada en la Plaza Reina Barrios sustituyendo la cabeza de Morazán por la de Reina Barrios.

 

Dentro de este contexto, cabe destacar que 1921 no fue una simple fecha, sino que fue un año histórico para el país por dos razones: primero, porque celebró el Primer Centenario de la Independencia de la Corona Española y, segundo, porque se había puesto fin a la dictadura de 22 años presidida por el presidente Manuel Estrada Cabrera (1898-1920). Asimismo, estos hechos propiciaron el inicio de un proceso de regeneración socioeconómico y cultural del Estado guatemalteco, principalmente después de la catástrofe natural originada por los terremotos de 1917-18, dirigido por los presidentes Carlos Herrera (1920-1921) y José María Orellana (1921-1926).

 

De esa cuenta, además de la colocación de esta estatua ecuestre, se mandó a construir el edificio del Hipódromo del Sur en la Finca Nacional La Aurora, mismo que fue remodelado y ampliado después en los años 30 por el presidente Jorge Ubico (1930-1944); de esta época es también, el famoso Palacio de Cartón en el Parque Centenario del Centro Histórico, el cual fue destruido totalmente por un incendio provocado por un corto circuito el 3 de abril de 1925 y en su lugar, después de la catástrofe, se construyó el Parque Centenario.

 

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Vista lateral del Monumento a Reyna Barrios.

Con relación a la estatua ecuestre, el historiador Carlos Mauricio Morán, en su libro “Paseos y monumentos de la Reforma y Las Américas” dice que “la estatua ecuestre del general José María Reina Barrios, se encuentra colocada sobre un elevado pedestal. El personaje parece saludar a la ciudad desde su cabalgadura; tiene la vista la norte y porta uniforme militar. Sostiene con su mano derecha en alto sombrero y con la izquierda las bridas de su cabalgadura. Ciñe al cinto una espada de caballería aferrada a la montura una capa pluvial enrollada. Asimismo, destaca que entre las curiosidades de este monumento destaca el hecho de que el caballo tiene una de las patas delanteras levantada en señal de que su jinete fue herido en batalla y que la base que lo sostiene ha sido modificado de su forma original, siendo el recubrimiento con piedra tallada un agregado posterior”.

 

Finalmente, para entender el significado que expresan los monumentos ecuestres, es necesario resaltar algunos aspectos de la simbología de estas estatuas en donde la posición de las patas del caballo refleja la forma como pereció el héroe que lo monta. Así, por ejemplo, si el caballo tiene una pata delantera en el aire, significa que la persona que lo monta dejó de existir producto de las heridas producidas en batalla o cuando aún poseía el poder, tal el caso del presidente José María Reyna Barrios. Por el contrario, si el jinete murió en el campo de batalla, el caballo ha de estar con sus dos patas delanteras en alto, tal como se observa en el monumento de Justo Rufino Barrios. Si el caballo tiene las cuatro patas en tierra, quiere decir que el jinete murió por causas naturales.

 

Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
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