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Fuentes, Calles y Monumentos
 
 

La inauguración de la Estatua del General
don José María Reina Barrios

Diario La Patria, 21 de septiembre de 1921. p. 1 y 2.

 
Plaza Barrios, 1940.

Ciudad de Guatemala, enero 2010/Durante las fiestas centenarias, efectuase la solemne inauguración de la estatua erigida al General don José María Reina Barrios, culto Presidente de Guatemala, en el paseo de La Reforma, en cuya formación con tanto empeño y entusiasmo laboró durante su administración el General Reina. La estatua erigida al General es ecuestre y el expresidente se encuentra en actitud de saludar al pueblo. Es un bello trabajo hecho en bronce y tiene la estatua bastante parecido con el infortunado gobernante guatemalteco, cuya memoria está destinada a perpetuar.

 

La erección de este monumento es un tributo de Guatemala al gobernante más progresista y respetuoso de la ley que ha tenido la República durante los cincuenta años del imperio liberal; como a todos les consta, la administración del General Reina distinguióse completamente de las que le precedieron y de la que lo siguió, porque durante ella no se ejerció por el Gobernante aquel despotismo feroz que caracterizó la administración de Barrios, ni hubo la apatía para la construcción de obras públicas, en las concusiones y escandalosos robos del gobierno de Barillas; ni existió el amordazamiento total de la Prensa y la completa supresión de las libertades públicas, que impuso Cabrera en el país desde su ascensión al Poder.

 

Por el contrario, el General Reina, mantuvo las libertades y respetó e hizo respetar la ley mucho más que sus antecesores liberales y que su liberalismo sucesor, por lo cual sin duda varios de los que aquí se llaman liberales y abominan la libertad, han dicho en folletos y periódicos, que Reina se “echó en brazos de los conservadores”, afirmación que no ha mucho repetía aún el Diario de Centro América.

 

Ciervo.

El Gobernante Reina cometió errores y aunque por lo general fue respetuoso a las leyes del país, llegó a suprimir periódicos de oposición, ilegalmente, y por medio de una simple orden presidencial; pero estos lunares de su administración no impiden que en Guatemala sea conservada su memoria con cariño y se reconozca en él a uno de los mejores gobernantes que ha tenido el país. Hombre que había viajado por el extranjero durante algún tiempo y que tenía gusto por las artes y anhelos de mejoras para el país, se esforzó muchísimo por el progreso y adelanto de la República y especialmente de esta capital, a la que dotó de magníficos paseos, nuevos edificios y bellas estatuas.

 

Durante su administración llevóse a cabo la gran Exposición Centroamericana, que es sin disputa el más vasto esfuerzo que se ha hecho en Guatemala para ponerla al nivel de los pueblos progresistas y para contribuir al desarrollo de conexiones comerciales con los países de Europa y de Sud América, los cuales concurrieron a esta Exposición con espléndidas exhibiciones de sus productos manufactureros y agrícolas. Por desgracia, la muerte del General Reina ocurrida un año después de la apertura de la exposición ya no permitió el desarrollo del plan de desenvolvimiento comercial, industrial y agrícola cuyo preludio era aquella gran exposición.

 

En pos de aquel acontecimiento, sobrevino una aguda crisis económica, la baja del café, y el descrédito que consigo trajeron las revoluciones organizadas por el panterismo guatemalteco que quería adueñarse del poder para saciar su sed de riquezas y sus anhelos de opresión.

 

La bala de un asesino puso fin a la existencia del General Reina en la infausta noche del 8 de febrero de 1898, en la que se dio principio la sombría dominación del Presidente al que después de 22 años de mando derrocó la cruzada libertadora del pueblo guatemalteco.

 

El General Reina es recordado con cariño por los católicos de Guatemala por haber hecho cesar él, el Marzo de 1897 el destierro ilegal y tiránico impuesto al Ilmo. Señor Casanova y Estrada, Arzobispo de Guatemala, por el gobernante anterior General Manuel Lisandro Barillas y su Gabinete compuesto el año de 1887 por ministros anticlericales que tenían altos grados masónicos, y que pisoteando la constitución y violando la justicia impusieron a un guatemalteco inocente, ilustre por su talento y por su ciencia, una pena que no existe en las leyes de la República.

 

Toro y Leon.

El 19 de mayo de 1897 el pueblo de Guatemala al aclamar con entusiasmo el desterrado Arzobispo que volvía a su Sede después de 10 años de ostracismo, tributaba también sus aplausos al Gral. Reina que no obstante las maquinaciones del sectarismo, había devuelto a su Patria y a su Grey a aquel ilustre proscrito que era, al par que uno de los primeros hombres de letras de Guatemala, uno de los prelados más esclarecidos que han honrado la silla Arzobispal de Guatemala.

 

La inauguración de la estatua del General Reina, efectuada durante la gran parada militar del Centenario, fue una ceremonia solemne en la que se pronunciaron elocuentes discursos en loor de aquel distinguido guatemalteco. Hizo la declaratoria de inauguración el Señor Presidente don Carlos Herrera y descorrió el velo que cubría la estatua de su padre la bella dama doña Concha Reina Barrios de Gesser.

 

Ante el monumento del General Reina se han descubierto con respeto los hombres de todos los partidos porque fue un gobernante que amó a su Patria, que quiso el bien de ella y que respetó bastante la libertad de sus conciudadanos.

 
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