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Fuentes, calles y monumentos
 

De Sexta Avenida a Paseo de La Sexta

 
 
Edificios que revitalizaron la Sexta Avenida.

Ciudad de Guatemala, diciembre 2010/En 1914 el presidente Estrada Cabrera manda elaborar el “Libro Azul” de Guatemala. El trabajo fue encargado a The Biographical Publishing Co., y el mismo constituyó tanto una guía de servicios como de reseña de personajes ilustres del país (diplomáticos, servidores públicos, médicos, jurisconsultos, ingenieros, artistas, catedráticos, literatos, educadores, personajes políticos y sociales, de la banca, del comercio y el periodismo, etcétera) y de turismo en el que mostraba a todo el mundo, la incalculable grandeza, bienestar, desarrollo y progreso que experimentaba no solo la capital del país sino todo el país. Fue escrito en español e inglés y tuvo entre otros objetivos dar a conocer en el extranjero las riquezas naturales de la agricultura y la minería; sus maderas finas, el clima; comercio e industria; y la oportunidad de fomentar la inversión en el país.

 

Para el caso que nos ocupa, el de la Sexta Avenida, este libro muestra el auge que tenía esta vía en las primeras décadas del siglo XX y como se comenzaron a construir edificios que albergaron importantes firmas comerciales, así como a surgir almacenes de todo tipo, restaurantes, hoteles, etcétera. Por ejemplo, destacaron la Gran Fábrica de Macarrones, Tallarines y Pastas propiedad del señor Fernando Brolo (6ª avenida norte); la fábrica de ladrillos del señor Virgilio J. Valdéz (6ª Avenida Norte); la casa de modas “Rosa de Francia” de la señora Magdalena de Morales (6ª Avenida Sur); Hotel “León” Restaurant (6ª Avenida Sur No. 14); Oficina de Negocios e Informaciones de José Cáceres (6ª Avenida No. 8); el Hotel Internacional (6ª Avenida Sur, No. 41); Almacén El áncora de Gustavo Oetiker & Cía.; Gran Almacén de Modas y Novedades de la señora Julia Uberschaer y Cía. “Femina”,  entre otros. Destaca, también, el edificio de la 6ª avenida y 12 calle construido en granito y contra incendios y temblores propiedad de don Enrique Morgan.

 

Terremoto 1917-18 destruyó edificios en la Sexta Avenida.

Sin embargo, este apogeo se derrumba con los terremotos de 1917-18, pero, por otro lado, en la reconstrucción de la ciudad se da prioridad a la revitalización de la Sexta Avenida y que se llevó a cabo en un periodo de quince años aproximadamente. Situación esta que da oportunidad a muchos diseñadores para que se construyera allí algo novedoso y que la tendencia arquitectónica se modificara poniendo en destaque la tendencia del Arte Decó. De esa cuenta, se construye, en 1924, el Teatro Capitol diseñado por Roberto Hoegg; el edificio de La Perla hecho por Whillheim Krebs y R. Hoegg; el Pasaje Rubio construido por el español Cristóbal Azori; el Teatro Lux edificado por Rodolfo Bader y R. Hoegg; el Hotel Astoria, realizado por el italiano Giracca.

 

La década de 1930 constituye un capítulo aparte para esta avenida, ya que el auge de construcción en este sector tiene su momento culminante con la terminación de  edificios como el Palacio de la Policía Nacional, la restauración de los templos de Santa Clara y San Francisco, y en las vitrinas de los almacenes se exhibían productos variados de una manera agradable y se anunciaba con rótulos luminosos de gas neón, transformándose, de esta manera la sexta avenida en un lugar netamente comercial y de recreación. Muchas personas iban y venían, recorrían cada pedazo de la misma a pie, despacio, viendo, comprando o simplemente, iban allí a disfrutar de una buena comida o de un bonito paseo… con el tiempo la gente comenzó a decir “vamos a sextear…”, con lo que se crea “el sexteo”.

 

El tiempo pasa, y durante las décadas de 1970 y 1980, esta arteria sufre drásticos cambios, el mayor, producido por el terremoto de 1976, principalmente. A la par de la puesta en marcha de emprendimientos de construcción osados comienzan a aparecer las ventas informales. Vendedores empiezan a ocupar sus aceras de forma gradual, hasta llegar a convertirse con el paso de los años en uno de los puntos más importantes de compra y venta del comercio informal de la ciudad de Guatemala. Allí se podía encontrar desde un alfiler, aguja e hilos hasta enseres domésticos, electrónicos, ropa y accesorios diversos a precios módicos. A la par de esto, se fue creando una estructura de servicios como proveer de alimentos a las personas que allí trabajaban, alquiler de bodegas, servicios sanitarios, así como empieza a generarse actividades ilícitas como venta de drogas, distribución de licor, ladronismo, etcétera. Al mismo tiempo, la aglomeración tanto de personas, vendedores como de circulación vehicular llegó a tal punto que impedía la movilidad por el sector. Agregándose a esto, también, el factor de la violencia derivada del conflicto armado interno.

 

La Sexta Avenida, con todos sus inconvenientes, llegó a inscribirse como un emblema de la economía informal de nuestro país, sin embargo, por otro lado, también llegó a convertirse en un problema para el ordenamiento del tránsito, para la seguridad del transeúnte y para el mejoramiento general del espacio público.

 

Ventas informales en la Sexta Avenida.

Esta situación perduró hasta el 9 de octubre de 2009, fecha que marca el inició de una de las obras más importantes de la administración del Alcalde Álvaro Arzú: la construcción de la Plaza El Amate, en el espacio que ocupara la Plaza Bolívar en la 18 calle entre 5ª y 4ª avenidas, y en donde se proyectaba colocar a todos los venderos informales que, hasta esa fecha, ocupaban las aceras de la Sexta Avenida desde la 9ª a la 18 calles de la zona 1.

 

Este es un proyecto integral que impulsa la comuna capitalina, a través de la Unidad de URBANISTICA -Taller del Espacio Público, y consiste en la revitalización del sector a través de acciones estratégicas, que sumadas a otras líneas de trabajo actuales de la comuna, como el sistema de transporte masivo TRANSMETRO, se innova en la manera de abordar el espacio público, incidiendo de forma positiva en el entorno inmediato y en la calidad de vida de los vecinos del sector.

 

Los beneficios del proyecto se extenderán gradualmente hacia un amplio sector de la población de nuestra ciudad ya que todos contaremos con un espacio público limpio, ordenado y controlado. Por lo tanto, la participación del vecino es de gran importancia y vital para el éxito del proyecto, el Paseo de La Sexta, será un punto de encuentro donde vecinos, comerciantes, trabajadores y visitantes confluyan para disfrutar de los beneficios de la recuperación de un espacio público.

 

Y, a pesar de que la Sexta Avenida se convertirá en un sitio peatonal y carril exclusivo del Transmetro, se permitirá el ingreso de vehículos a los inmuebles que tienen acceso únicamente por esta avenida, siendo el mismo controlado para resguardar la seguridad peatonal. Además, en el diseño del proyecto se trabajó de la mano con diferentes entidades, como con hermandades católicas, por ejemplo, para no dificultar el paso de las tradicionales procesiones de Cuaresma y Semana Santa.

 

La Plaza fue inaugurada y entregada a los vendedores del comercio popular el 5 de junio de 2010 y tres días después se dio inicio a los trabajos de revitalización de la Sexta Avenida en el tramo que cubre de la 9ª a la 18 calles.

 

Vista del Paseo de la Sexta.

 

El objetivo del proyecto consistió en revitalizar uno de los sectores más emblemáticos del Centro Histórico a través de acciones estratégicas, que sumadas a otras líneas de trabajo actuales de la comuna, innovan en la manera de abordar el espacio público y de este modo se impacta positivamente en el entorno inmediato y en la calidad de vida de los vecinos. Otro factor importante de destacar es que para garantizar el éxito del proyecto será vital la participación ciudadana y el diálogo constante entre vendedores y funcionarios de la alcaldía.

 

Revitalizar uno de los sectores más representativos de nuestra historia, de la misma forma genera oportunidades de inversión, promoviendo así el desarrollo económico del sector. Esto impacta en la población de distintos grupos sociales.

 

Con este proyecto de recuperación urbana, por ejemplo se:

 

Rescata la viabilidad de calles y aceras,
Brinda seguridad, tanto a peatones como los comercios ubicados en el sector,
Implementan actividades educativas, culturales y comerciales.

 

Para finalizar, se puede decir que la Sexta Avenida es un lugar de encuentro extensamente rico en cultura y tradición, que hace parte de la vida de muchos ciudadanos y hoy, al visitarla, algunos podrán volver a experimentar momentos maravillosos, otros, que por primera vez la visitan podrán comenzar a construir esos recuerdos…

Dra. en Letras Frieda Liliana Morales Barco
 
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