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Fuentes, calles y monumentos

José Francisco Morazán Quezada

Tegucigalpa, Honduras, 1792 - San José, Costa Rica, 1842

 

Busto de Francisco Morazán, Plaza Jocotenango, Z.2

Ciudad de Guatemala, mayo 2011/Hijo de Eusebio Morazán y Alemán y de Guadalupe Quezada y Borjas, sus primeros estudios los realizó con el fraile José Antonio Murga, y luego se convirtió en autodidacta lo que, acompañado de su fuerza intelectual y física, ayudaron a forjar una impecable disciplina. Militar y político hondureño, último presidente de la República Federal de las Provincias Unidas del Centro de América.

 

La unión centroamericana, formada por Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y Costa Rica, se había formado en 1823, bajo la presidencia del conservador Manuel José Arce. Morazán inició entonces su carrera política en el Estado de Honduras, bajo la protección del presidente Dionisio Herrera.

 

Su primer trabajo lo obtuvo como asistente del Alcalde Narciso Mayol, con quien aprendió varias técnicas importantes sobre la administración de la capital de Honduras.

 

En el año 1824 fue nombrado Secretario general del gobierno del primer Jefe de Estado de Honduras, Dionisio de Herrera. Luego de que los conservadores se hicieran cargo del gobierno de su país, estalló una guerra civil en Centroamérica.

 

A raíz de la rebelión contra el dictador Justo Milla, al cual derrotó en la “Batalla de la Trinidad”, Francisco Morazán se convirtió en presidente de Honduras (1827) y se erigió en líder de los liberales centroamericanos.

 

Cuando el presidente salvadoreño, Pardo, le llamó en su auxilio ante un ataque guatemalteco, Morazán tomó San Salvador (1828) y luego Guatemala (1829), que era además la capital federal. Arce y los principales dirigentes conservadores fueron desterrados, mientras se instauraba un régimen liberal y Costa Rica abandonaba temporalmente la federación (de 1829 a 1831).

 

Las elecciones de 1830 confirmaron a Francisco Morazán como Presidente de la República Federal de Centroamérica (triunfo que revalidó en las de 1834). Durante ese periodo –conocido como la «Restauración»– puso en marcha reformas que se estrellaron contra múltiples obstáculos: el particularismo de las provincias, las ambiciones de los militares, la oposición de la Iglesia, las presiones internacionales, la bancarrota financiera, las críticas al nepotismo y la corrupción del equipo gobernante.

 

En 1837 Rafael Carrera protagonizó una rebelión que tomó el poder en el Estado de Guatemala y su éxito produjo estallidos similares en el resto de la federación. Al terminar el segundo mandato de Morazán (1838) era tal la descomposición del sistema político que no se celebraron elecciones para la presidencia y puede decirse que se disolvió la unión centroamericana.

 

Acto de inauguración del busto de Francisco Morazán.

Morazán fue elegido presidente de El Salvador (1839-40) y lanzó desde allí un último intentó contra Guatemala en 1840; fue derrotado por Rafael Carrera y como consecuencia de esto marchó al exilio hacia Perú. En 1842 desembarcó en Costa Rica, varios opositores del gobierno de Braulio Carrillo le pidieron ayuda para derrocar al gobernador que se había autoproclamado "Jefe Vitalicio de Costa Rica". Por esta razón, el general partió junto a 500 hombres y logró librar, por segunda vez, a Costa Rica de las manos conservadoras: "Costarricenses: Han llegado a mi destierro vuestras suplicas... Vuestros clamores han herido por largo tiempo mis oídos, y he encontrado al fin los medios de salvaros, aunque sea a costa de mi propia vida".

 

El general Antonio Pinto Soares y el coronel Florentino Alfaro Zamora iniciaron una campaña para derrocar al líder costarricense, por lo que, luego de capturarlo, se lo llevó al paredón de fusilamiento junto a algunos de sus colegas. El 15 de septiembre de 1842, fue fusilado por el ejército conservador revolucionario.

 

Las últimas palabras de Morazán fueron: "Aun estoy vivo".

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