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Fuentes, calles y monumentos

Alocución proferida en la inauguración sobre la obra de Manolo Gallardo

Por Representante del Ministerio de Cultura y Deportes.

Ciudad de Guatemala, julio 2011/Distintos biógrafos afirman acertadamente que el estilo de Gallardo se definió en sus viajes a España donde estudio desde 1957 hasta 1963 gracias al apoyo de personas como Blas Piñar y a sus recursos obtenidos en exposiciones en Guatemala.

 

Cuando vuelve a Guatemala en 1963 da clases en la escuela de artes y plásticas y la universidad de San Carlos de Guatemala. Actualmente, ejerce la docencia en la escuela nacional de artes plásticas.

 

Sobre su obra, se dice que muchas de ellas ilustran momentos históricos de Guatemala y también de denuncia contra las dictaduras militares y la corrupción; otras hacen referencia  momentos claves como las visitas del Papa Juan Pablo II a Guatemala. Sin embargo, las marcas ideológicas en la obra de Gallardo no son por aprobar o rechazar una corriente política sino para que prevalezca la justicia, la verdad, la objetividad. Su obra traspasa matices políticos, religiosos y sociales, se establece en el inconsciente colectivo y vence la barrera del tiempo.

 

La vida de Gallardo y Asturias está unida más allá de la labor del arte, en la que  coincidieron en un mismo marco histórico o bien el hecho de haber compartido la misma tendencia, el realismo acústico, estilo que se origina en Francia en el siglo XIX y que cada uno adopta en diferente manifestación. Por un lado, el realismo mágico de Asturias en las letras y, por el otro, el realismo de Gallardo en la plástica que bien puede establecerse dentro del realismo académico o surrealismo.

 

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