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Barrio Querido

Templo de Minerva

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Días de fiesta en el templo Minerva.

Ciudad de Guatemala, julio de 2007/Debido a que fuertes vientos dañaron el primer edificio del templo erigido en honor a Pallas Atenea en la cultura griega y Minerva en la romana, porque estaba hecho de madera, tela y cartón, el presidente Estrada Cabrera ordenó la construcción de uno con materiales más durables. El diseño de la fachada fue elaborado por Manuel María Girón; el plano, por el ingeniero Rodrigo Molina, la construcción estuvo a cargo, primero, del ingeniero Julio Behrens y, después, del ingeniero Luis Paiella. Los capiteles fueron confeccionados en granito por el maestro Antonio Doninelli, y los relieves de los frontones, por el escultor venezolano Santiago González. Era un templo de estilo jónico romano, con seis columnas en cada uno de sus lados, de 25 metros de longitud, asentado sobre una plataforma o estilóbato de unos dos metros de altura, un frontón triangular con relieves trabajados por el artista venezolano Santiago González, con temas alusivos a la sabiduría. El tímpano posterior hacía referencia a la institución de estas fiestas. Se ubicó al final del bulevar de Jocotenango o Hipódromo del Norte, en medio del Diamante de Béisbol y del Mapa en Relieve.

 

Los capiteles del templo ostentaban medallones de los beneméritos de la patria Pedro Molina, José Cecilio del Valle, Miguel Larreinaga, José Venancio López, Simeón Cañas, Mariano Gálvez, Justo Rufino Barrios, Lorenzo Montúfar, Miguel García Granados, Alejandro Marure, Cayetano Francos y Monroy, y Francisco Marroquín. En el dintel podía leerse “Manuel Estrada Cabrera, Benemérito de la Patria”.

 

Detalles de su construcción.

Templos de menores dimensiones y de materiales de inferior calidad se levantaron en todas las cabeceras departamentales y en los principales municipios del país, generalmente en las afueras de cada población. Casi todos han desaparecido, aunque se conservan  todavía los de Quetzaltenango, Huehuetenango, Cobán, y uno semiderruído en Barberena, Santa Rosa.

 

Después de la caída de Estrada Cabrera, en un afán por salvar este monumento, el 22 de septiembre de 1923 el secretario de Estado en el Despacho de Instrucción Pública, H. Abraham Cabrera, y el constructor contratista Don Carmen Rímola, celebraron un contrato que transformaba el Templo de Minerva en Museo Arqueológico. Sin embargo, el proyecto nunca se realizó en este lugar, sino que sólo llegó a feliz término años más tarde, en el área sur de la ciudad.

 

Cuando fungía como alcalde de la Ciudad de Guatemala Juan Luis Lizarralde, por autorización del Gobierno de Jacobo Arbenz el templo de la capital fue dinamitado en 1953, para ampliar el Diamante Minerva. El ripio resultante de esta acción fue arrojado al barranco de la península norte, junto con los pedazos de los medallones de los beneméritos de la Patria.

 

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